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abril 3, 2018 Comentarios desactivados en Columna de Emilio Tuneu: RESIDIR Y TRABAJAR EN URUGUAY Views: 858 BLOGS

Columna de Emilio Tuneu: RESIDIR Y TRABAJAR EN URUGUAY

Por Emilio Tuneu Mohr
Fundador – Baker Tilly

 

Si bien algunos países de Sudamérica tales como Panamá, Costa Rica, República Dominicana y Paraguay, ofrecen normativas atractivas a la hora de otorgar la residencia legal, Uruguay ofrece, además, un paquete de oportunidades muy interesante para quienes desean vivir e invertir aquí: obtención rápida de residencia y oportunidad laboral, hub regional y ventajas fiscales.

 

Residencia

En primer lugar, es de destacar el plazo breve en el cual se puede acceder a la obtención de la documentacion necesaria para comenzar cualquier actividad.

Uruguay le proporciona al ciudadano extranjero la posibilidad de obtener la cédula de identidad provisoria en 20 días hábiles, accediendo así a todos los derechos laborales de un ciudadano nacional.  Este trámite puede ser iniciado incluso desde las oficinas consulares uruguayas en el exterior, y en el caso de que el ciudadano extranjero haya sido contratado por una empresa uruguaya se puede utilizar el sistema “Fast Track”, obteniendo el permiso de residencia temporaria en tan sólo 8 días.

Luego de transcurridos tres años de obtenida la residencia legal, se puede solicitar la ciudadanía.  Para ello, es necesario atestiguar buena conducta, ingresos suficientes, y arraigo en el país. Una vez que el ciudadano extranjero obtiene la ciudadanía, puede obtener el pasaporte uruguayo.

 

Hub regional

Además, como integrante del Mercosur, Uruguay ofrece acceso a un mercado de más de 300 millones de personas con la ventaja de su ubicación estratégica, estabilidad y respeto por las instituciones. Nuestro país ha implementado un marco normativo como parte del paisaje entre Argentina y Brasil, logrando combinar las ventajas que ofrecen los enclaves como centros de servicios compartidos (CSC), zonas francas, puerto y aeropuerto libre para transformarse en Hub Regional.

Centros de Servicios Compartidos – En ellos, que ya son más de 50, se realizan actividades tales como comercio exterior, tareas de logística, atención de clientes, marketing, ventas, contabilidad, clearing, soluciones financieras, gestión de nóminas, centralización de inventarios, etc., esenciales para empresas regionales y multinacionales. Cada centro debe contar con al menos 150 nuevos funcionarios de los cuales el 25% puede ser extranjero. Durante los primeros cinco años estos emprendimientos están exonerados del 90% del Impuesto a la Renta de Actividades Económicas (IRAE), al igual que del Impuesto al Patrimonio.

Puerto y aeropuerto libre – Para optimizar la logística regional, Uruguay brinda la posibilidad de utilizar el aeropuerto o puerto en modalidad de “libre” tránsito, trasbordo, descarga, carga, desconsolidado o consolidado de mercadería, pudiendo permanecer por tiempo indeterminado hasta su próximo destino, sin pagar impuestos ni aranceles y conservando el origen del producto.

Zonas Francas –  Desde nuestra primera ley de Zonas Francas, que data del año 1949, se han promulgado otras cinco leyes relacionadas a esta temática. El marco normativo vigente permite al inversor realizar cualquier tipo de actividad industrial, comercial o de servicios sin ninguna limitación, gozando de una total exoneración de cualquier tributo nacional creado o a crearse (no alcanzando esta exención a las contribuciones especiales de seguridad social).

 

Panorama Fiscal-.

Un extranjero goza de la residencia fiscal en Uruguay una vez que permanece más de 183 días durante un año civil, siempre que la base de su actividad económica también se encuentre en nuestro país.

Nuestro país ha celebrado acuerdos para evitar la doble imposición con varios países, lo cual se torna de gran importancia al momento de definir dónde localizar una inversión en el extranjero.

La agencia tributaria en Uruguay (DGI) emite a solicitud del interesado un Certificado de Residencia Fiscal Anual, que podrá ser presentado por el interesado en su país de origen para recuperar crédito fiscal.

Habiendo adquirido la calidad de residente fiscal, la persona física podrá optar por tributar IRNR (Impuesto a la Renta de No Residentes) durante los primeros 5 años de permanencia, beneficiándose así de tasas que oscilan entre un 3% y un 12%.  Si a ello le agregamos que en Uruguay aún se aplica el principio territorial para gravar la renta, el residente fiscal podrá mantener sus negocios en el extranjero sin aumentar su base fiscal local.

Amplias garantías, reglas de juego claras y un gran conjunto de privilegios tornan cada vez más atractivo el desembarco de extranjeros en nuestro país.

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