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octubre 23, 2017 Comentarios desactivados en La nueva gestión de los negocios agropecuarios Views: 161 BLOGS

La nueva gestión de los negocios agropecuarios

Recopilar e interpretar la información le da un plus en los negocios de un sector en el que la diferencia entre perder o ganar depende de los detalles

Cra. María Estefanía Acosta

 

Los tiempos que corren son desafiantes. Por un lado la economía se torna cada vez más global y es imprescindible ser flexibles para adaptarnos con rapidez a los cambios. Pero, además, por otro lado, también son tiempos de márgenes finos, en los que pequeñas decisiones nos pueden llevar a un lado u otro de la línea roja.

Por momentos puede ser un contrasentido buscar la flexibilidad y a su vez ser respetuoso con los límites que nos imponen los números, pero la verdad es que la respuesta no viene de una app sino dos conceptos bien clásico del mundo de los negocios: control y gestión.

Lo primero es tomar el control de los números y esto es tan sencillo como saber cuánto son los costos y cuánto ganamos. A veces en el mundo de los negocios agropecuarios nos distraemos en los números globales –cuánto vendimos, por ejemplo- y perdemos de vista esos detalles que nos pueden hacer la diferencia, porque recordemos, estamos en ápocas de números muy finos. Moraleja, los números siempre se pueden pulir más.

Poner en orden los número de la casa, no es un aburrido ejercicio de administración sino una inversión. Porque si analizas bien las cosas puedes generar un ahorro impositivo o ganar dinero reduciendo gastos tan innecesarios como tradicionales. Los números ayudan a ver esas cosas pero también te transforman en una empresa más atractiva para bancos, traders o inversores, simplemente porque tus números hablan por ti. Algunos de estos actores te piden que como mínimo tengas un balance con informe de contador, o que puedas ofrecer proyecciones de tu negocio. Además, para determinados niveles de endeudamiento o líneas de crédito, necesariamente hay que presentar el balance con informe de compilación (el más básico), algo ya más profundo como un informe de revisión o incluso una auditoría.

Los números también tienen la capacidad de seducir. En la actualidad ya no tenemos que pensar solo en los bancos a la hora de acceder a financiación, con nuestra información en orden tenemos la capacidad de captar el interés de inversores o de otros instrumentos cada vez más corrientes, como los fondos de inversión.  Estas son grandes oportunidades, incluso de captar interesados de cualquier parte del mundo, sin embargo es importante que les podamos mostrar la rentabilidad del negocio que le estamos ofreciendo y por lo tanto es fundamental ser muy claro con el modelo  de costeo,  que no sea arbitrario. En contabilidad hay incluso un concepto de activo biológico que es central en los negocios agropecuarios.

En conclusión gestionar y controlar nuestros números es una inversión tanto para el que quiera tener un panorama claro acerca de cómo funciona su negocios -cuánto está ganando- como para aquel que lo quiere llevar al siguiente nivel.

Pero lo mejor todo esto, es que cualquier empresario del agro, no importa el tamaño de su negocio, tiene toda la información que necesita para dar este salto de calidad en la gestión, solo tiene que ordenarla. Esta puesta en orden puede tener alguna dificultad en el agro cuando hay campos que están distantes geográficamente, o que tienen gerencias diferentes, pero esto que puede resultar engorroso también tiene una resolución a través de la adecuación de procesos, que permita la correcta recopilación de la información de forma que la misma llegue completa y a tiempo. Este análisis del proceso implica saber cómo se hacen las compras, cómo se pagan esas compras, etc. Esto no solo ayuda a ordenar sino también a tener estrategias más sofisticadas respecto a los proveedores.

Lo interesante de este proceso es poner a andar estas acciones no implican un aumento de la estructura, sino un mínimo de organización que garantice que la información llega de forma fidedigna a quienes recopilan esa información.

Por lo tanto, poner la casa en orden es una inversión que no solo nos ayudará generar ahorros desde lo fiscal y a conocer con certeza el estado de nuestro negocio, sino que además nos permite acceder a financiamiento bancario o a captar inversores que lleven nuestro negocios a otro nivel y de ese modo aprovechar las oportunidades que nos ofrece un mundo cada vez más global.

 

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